Informa sobre la zafra 2024-2025, pero igual, el dirigente cañero Eduardo García, de CNPR, recibe peticiones.

Dámaso León Ruiz
Ixmatlahuacan, Ver., Nunca se ha resuelto inundación que afecta a ejidatarios del ejido “Chicalpextle”, que señalan los interesados como creada por dique interpuesto en dren igualmente por propietarios de rancho, justamente para no tener campos inundados, lo que incluso ha afectado a colonia periférica de Cosamaloapan, aún con drenaje pluvial, o precisamente por este, construido hace años, y afectados comentaron la situación al dirigente cañero de la CNPR, Eduardo García Cruz.
El apellido “Aguirre” finalmente se mencionó, por cuanto a la situación del bloqueo al dren, causa de la inundación, y para algunos del lugar, se les dificulta igual apoyar a “suspirante” por la CNPR, aunque es parte de situación que lleva años, y se agrega que el dren de salida de agua obstruido está conectado, según ejidatarios, con salida de aguas pluviales de Cosamaloapan, nunca “aguas negras”, aunque hace lustros hubo alcalde aculteco que amenazó con cegar drenaje a cielo abierto, para que no se contaminaran lagunas.
Y pues también le pidieron a García Cruz apoyo para un puente que no se ha podido concretar, para tránsito cañero precisamente, además de definirse estar con él por cuanto a la continuidad, lo mismo que en los últimos lugares a donde llegó a informar sobre las causas de la caída del precio de la caña, como Zacapexco, Tilapa, Acula, lugar de donde le llegó queja de carencia de médico en la Unidad Medica Familiar del Seguro Social.
Señaló que el precio cayó a 934.5 pesos por tonelada de la gramínea, ya con participación de castigos, y recordó sobre los castigos por quemas adelantadas de caña, que genera retrasos en el frente de corte, y caídas de niveles de sacarosa, que se redujo el descuento por tal causa del 20 por ciento ilegal, al diez por ciento autorizado, porque si dicho castigo no inhibió dichas quemas “accidentales”, significa que, mas bien, que son los “coyotes”, o compradores informales, los que provocan la quema, y luego llegan a comprarla, como de casualidad, al cañero siniestrado.

